Memoria y olvido X

“Si eso se pierde, perderíamos nuestra memoria. Pero no se ha dañado nada que no tenga remedio, hasta el momento.” Karín Cardona

Imagínese, si es posible (o recuerde, si lamentablemente lo ha experimentado) que alguien le informe que un ser querido ha sido desprovisto de oxígeno por un tiempo indefinido.  (Yo he tenido esa experiencia en el pasado y en el presente experimento la pena de esa noticia.) 

La sensación de impotencia es absoluta y la tristeza se apodera de nosotros. Una respuesta inmediata consiste en preguntarnos (o inquirirle a nuestro interlocutor) ¿Qué podemos hacer?  ¿Cómo podemos atajar la situación, cómo podemos intervenir de inmediato? Queremos preservar la vida, la conciencia, la memoria. Sabemos que con su muerte perdemos algo valioso de nuestra vida.  Saber que se ha perdido un minuto, unos segundos de tiempo, con la ausencia del oxigeno, nos produce un tormento terrible.  ¿Qué se pudo hacer en ese momento? ¿Fue la intervención médica precisa, rápida, ocurrió en el momento preciso?

Son esas interrogantes válidas.  Por habérmelas formulado en lo personal, en lo tristemente cercano en estos días, me las he vuelto a hacer esta mañana al leer el periódico y saber que el Archivo General de Puerto Rico estuvo desprovisto de aire acondicionado por un mes. ¿Cómo es posible que una parte vital de la memoria del país haya estado sin el cuidado que merece y que necesita para sobrevivir? (A merced de la temperatura, los hongos, la humedad, el deterioro.)

La noticia en el periódico es confusa y no brinda los datos necesarios, o los precisos. Entiendo, al leerla, que se ha estado reparando el acondicionador de aire y que el proceso ha tardado un mes. Por el confort de alguno de nosotros en cualquier oficina se movilizan unidades de emergencia, con sus plantas generadoras. Invertimos lo que sea, por no escuchar a las y los trabajadores y las uniones que reclaman, o a las agencias federales y locales por haber maltratado a la fuerza laboral, hacemos lo indecible para evitar las multas.  O tal vez actuamos para ser justos. 

Pero ¿Quien defiende a los archivos, a la memoria del país? ¿Cuánto dinero malgastamos en francachelas y pendejadas? Pero de lo que se trata aquí es de papeles viejos y decrépitos que ocupan demasiado espacio y un bien inmobiliario que mejor sirve para un hotel u otra cosa. Se trata de lo que se puede prescindir, de nuestra historia y nuestra memoria, que para muchos es mejor que permanezca en el olvido.

La directora del Archivo, Karín Cardona nos asegura que nuestro patrimonio está seguro, pero me preocupa la falta de urgencia del estado (no la de la directora) y de la sociedad para estos asuntos. 

Para leer la noticia pueden pulsar aquí.   

Sobre Paseo Caribe

Hay mucha tinta (alguna digital) vertida sobre Paseo Caribe. Cada cual tiene sus opiniones y a muchos les (nos) ha vuelto la vocación de la rabia. Las ramificaciones sociales, económicas y culturales de la decisión del Tribunal Supremo son casi infinitas.  Sobre eso hay que reflexionar.  Para más información, les recomendamos el blog Poder y Sociedad de la Profesora Érika Fontánez.

La ternura del guslar

Es un hombre que despide una enorme ternura por los poros. Las imágenes televisivas son impresionantes. Ama a su pueblo, a su familia y a su madre sobre todas las cosas. Ha cuidado de ella, pues a ella se debe.  No lo imagino golpeándose con otro ser humano para dirimir una controversia. Su hablar es pausado y su rostro está cubierto de un hermoso pelo gris lacio.  Suele tocar el gusle, el instrumento nacional de una sola cuerda que se fricciona con un arco para producir un encantador sonido, un gemido melancólico salido de un violín de una sola cuerda. Es un hombre profundamente religioso que cuida los preceptos de la Iglesia Ortodoxa. Cree en Cristo y cree en los principios fundamentales de la cristiandad. El santo patrón de la casa de su familia es San Miguel Arcángel, príncipe de los ángeles fieles al Señor, guerrero victorioso contra el espíritu rebelde del dragón. Detrás de su religiosidad se encuentra también un poeta consumado y un hombre de ciencias, un psiquiatra. Recientemente practicó la sicología y la medicina alternativa, con un grupo de trabajo de nombre “Energía Humana Cuántica”. La cámara se fija en su rostro mientras toca el gusle con un arco mientras canta un antiguo poema nacional:

Había treinta caciques bebiendo vino entre los riscos de la montaña Romanja en alguna helada caverna, entre ellos estaba el Jefe Majta.

Este hombre, de una enorme ternura, es un defensor de su patria, de su nación.  Un guslar, o cantor de leyendas y épicas. Hasta hace unos días estuvo escondido detrás de una enorme barba. Invito a leer sobre su vida en El País y un reportaje de la Televisión Española sobre su trayectoria política marcada por un evento extraordinario: el genocidio de los croatas. Este hombre “culto” y tierno ha sido capaz de mandar a asesinar, sin piedad ni remordimientos, a los croatas-musulmanes y a algunos de sus compatriotas para limpiar a su país.  Que no nos quepa duda, es parte de una lamentable y sangrienta historia con un trasfondo religioso e imperialista. Los serbios fueron también el objeto de guerras genocidas por parte de los croatas, un legado del Imperio Otomano. 

 

 

La muerte domesticada

En primer lugar, estaban advertidos.  Uno no moría sin haber tenido tiempo de saber que iba a morir.  De otro modo se trataba de la muerte terrible, como la peste o la muerte súbita, y realmente era necesario presentarla como excepcional, no hablar de ella.  Phillipe Ariès, Morir en Occidente: desde la Edad media hasta nuestros días (2007, Adriana Hidalgo editora)

Los héroes del medioevo sabían que iban a morir. Para ello se preparaban y se encomendaban a las fuerzas divinas.  Tenían la visión, nos dice el medievalista de la muerte Phillipe Ariès, de conocer la magnitud de su muerte y lo que ello significaba.  Ariès le llama a ese proceso, “la muerte domesticada”.  Esa muerte, avisada por señales naturales o místicas, llevaba al “moribundo” a organizar el protocolo, el ritual si se quiere, de su proceso de muerte.

En ese ritual la habitación del moribundo se tornaba en un espacio público al que acudían y participaba una gran cantidad de personas. Todo el mundo quedaba así convocado a la agonía, al proceso de la muerte. Era, para el moribundo, el momento de encomendarse a la parca, sin dramatismos, pero clarificando y compartiendo palabras finales que deben quedar inscritas, por su mensaje.

Así ha sido la muerte de Randy Pausch hoy viernes en la mañana. A la muerte domesticada de Pausch llegué por la invitación de Mario Nuñez, quien ha divulgado a través de Digizen (que hoy nos brinda varios enlaces a su vida) la muerte de Pausch, quien a sabiendas de que iba a morir por cáncer pancreático comenzó una jornada impresionante de compartir su filosofía de vida, su práctica académica, su sentido de responsabilidad y compromiso, su amor a los amigos y a la familia, su pasión por su vocación, anclada en la creatividad y la manera tan digna en la que murió, compartiendo con un amplio público, el ritual de su muerte. He visto los videos de sus últimas conferencias con atención, admiración y tragándome las lagrimas. 

Yo me había prometido no hablar más de la muerte en este blog, pero a la muerte (o debo decir, a la vida plena) de Randy Pausch ya había empezado a asistir.  Lo interesante es que su “muerte” ha de seguir conmigo a través de su gesta de dignidad y pasión. 

 

 

Brod

No se si a Max Brod le gustaban los perros. Me temo que no, excepto por el hecho que los canes habitan algunos de los relatos cortos de Franz Kafka, de quien Brod se convirtió en su editor y agente literario. No sabía de Brod hasta los otros días cuando me topé con un extraño artículo en El País sobre su última mujer, Ilse Esther Hoffe, su secretaria quien murió el otro día a la edad de 101 años, evento que deja abierta la puerta para que se de a la luz pública relatos y documentos que guardaba sobre Brod, Kafka y otros escritores.

En un pequeño y hediondo apartamento repleto de perros y gatos, la mujer guardaba celosamente un cofre con los documentos legados por Brod.  (Se teme que los desperdicios de los animales hayan dañado algunos de los documentos.) Tal vez haya en ellos documentos sobre el mismo Brod quien fue un dínamo cultural del umbral de Europa, Praga (Praha quiere decir umbral), en un mundo de intelectuales checos, judíos muchos de ellos, distantes del gueto antiguo y pobre, burgueses quienes entre cifra y cifra de una compañía de seguros o un banco, escribían poemas, cuentos y novelas, en alemán. 

Praga era entonces parte de la provincia de Bohemia, en el imperio Austro-Húngaro. Era también la maravillosa ciudad que siempre había sido desde el medioevo. Una ciudad oscura, hermosa, misteriosa, en la que todo podía suceder, inclusive un hombre de barro a quien un rabino le da un soplo de vida para que le sirva bien: el Golem.

En ese mundo Brod era el sol, la estrella alrededor de la cual todos giraban.  Lo imagino correteando las callejuelas de Praga con manuscritos en sus manos, buscando cómo publicarlos, o dialogando en cualquier café de la ciudad.  Esa es la impresión que me deja la lectura del libro Praga en tiempos de Kafka, de la fenecida Patrizia Runfola, libro que merece llevar el título de Praga en los tiempos de Max Brod. 

Brod emigró a Palestina huyéndole a los nazis y finalmente arribó a Israel, para vivir en Tel-Aviv, donde murió en 1968.  Previendo la debacle y la matanza, Brod abandonó Praga y no cumplió su palabra de quemar los manuscritos de su amigo Franz, tal y como este se lo había suplicado.  Un acto de desobediencia que ha sido un regalo para la humanidad pensante.

Para leer sobre la muerte de Ilse Esther Hoffer (que Yahvé se haya apiadado de ella) y el impacto en nuestra cultura, pueden pulsar aquí

Let’s drop the big one now

Evoco a ese genio de la sátira, a Randy Newman, con su sardónica canción sobre el momento de lanzar la gran bomba a toda la humanidad. Este es el momento de lanzar la bomba en todos los arrecifes de coral de Puerto Rico, ya que un estudio reciente ha sugerido que el bombardeo en Vieques no ha sido tan dañino para los corales, como lo han sido las tormentas y los gérmenes para los de la Isla Grande. Hay mucho para discutir y Edwin Hernández (UPR-RP) aparece en el reportaje de Science poniendo en duda los resultados. Sería fantastico que la ciencia fuese neutral, como dice Joan Manuel Serrat.

Pueden leer la noticia del estudio pulsando aquí: http://sciencenow.sciencemag.org/cgi/content/full/2008/718/2?etoc

Let’s drop the big one now!

Person Randy Newman
Right click for SmartMenu shortcuts

Debajo de la rueda

The headmaster no longer called on him in class and merely cast disdainful sidelong glances. Giebenrath no longer counted, he was one of the lepers.

Una de mis experiencias más traumáticas lo fue el curso básico de Inglés en la UPR en Río Piedras, en el año académico 1972-1973. Aquello fue el horror de un infierno pedagógico. La profesora separó físicamente a quienes habiamos tenido la menor puntuación en el examen de ingreso y nos auguró una calificación final de C. Eramos los que veníamos de la escuela pública. Habíamos caído debajo de la rueda, que de permitirlo, nos aplastaría y quebraría nuestros espíritus, justo en ese primer año de estudios. La profesora se encargó de que la nota-profecía se cumpliera, pero no pudo quebrar nuestros espíritus.

A mediados del semestre nos asignó a leer la novela de Hermann Hesse, Debajo de la rueda, que trataba precisamente sobre la travesía de un niño en un liceo, tratando de adelantar la causa de su familia y sus inquietudes intelectuales en el rígido sistema académico suizo. El chico termina suicidándose. No era para menos. Estaba destinado al fracaso por su origen humilde, pierde la cordura en el liceo y finalmente es expulsado. Termina de aprendíz de herrero, en una ocupación común por lo que ya que no podía acceder a las prestigiosas carreras universitarias.

Pensábamos (los del grupo de la C segura) que la profesora había asignado aquella novela para destruirnos moralmente, ya que le llevamos la contraria y le aseguramos que íbamos a sacar una mejor calificación en el curso. Teníamos una C asegurada y encima de eso teníamos que leer un libro sobre nuestro aparente destino académico y personal. Éramos los parias, los leprosos.

Afortunadamente, en Hesse siempre hay un hálito de esperanza y descubrir su obra fue maravilloso y revelador. Hans Giebenrath había derrotado al destino arrancándose a sí mismo del sistema, devolviéndose a las aguas ancestrales. La muerte / suicido de Hans no nos entristeció, sabiamos que se había liberado de todas las ataduras. Su espíritu y su sensibilidad no podían morir.

Desde entonces he leído algunas de sus novelas más importantes y algunos cuentos y escritos de reflexión sobre su obra. Demian, Siddharta y El Lobo Estepario son clásicos. Uno es otra persona después de leerlos. Para bien o para mal.

Por otro lado, de una experiencia pedagógica maldita siempre hay algo que se puede rescatar. De ese curso también rescaté a Anton Chekhov.

Una respuesta necesaria

Luis Jorge Rivera Herrera acaba de responder de manera muy precisa y puntual al planteamiento de La Coalición compuesta por la Asociación de Industriales, la Asociación de Navieros, la Asociación de Contratistas Generales, la Asociación de Constructores de Hogares, la Cámara de Comercio y otras organizaciones sobre el daño que se le hace al país con la denegación de permisos de construcción y la presión de los pequeños grupos. Hay un espacio enorme para un análisis de todo esto y lo que significa el planteamiento de esa coalición. Pero doy paso a la respuesta de Rivera Herrera y luego pueden leer el parte de prensa de la coalición.

Agradecemos a Luis Jorge su tiempo y compromiso.

PARA DIVULGACION INMEDIATA:

Declaraciones de Luis Jorge Rivera Herrera, científico ambiental, en representación de la organización Iniciativa para un Desarrollo Sustentable:

Las declaraciones hechas ayer por dirigentes de algunas entidades empresariales en Puerto Rico, y en las cuales hacían alusión a varios proyectos residenciales-turísticos propuestos en varios lugares de la zona costanera de Puerto Rico, según fueron reseñadas en diferentes medios de prensa, faltan a la verdad.

Según las expresiones hechas por la Asociación de Constructores de Hogares, la Asociación de Hoteles y Turismo, la Asociación de Industriales, la Asociación de Contratistas Generales y la Cámara de Comercio de Puerto Rico, entre otras entidades, los proyectos propuestos San Miguel Four Seasons Resort en Luquillo, Dos Mares J.W. Marriott Resort en Fajardo, Costa Serena en Piñones, la expansión del Courtyard Marriott en el Balneario de Isla Verde, y WindMar en Guayanilla, cumplen con las leyes aplicables y han logrado sus permisos. Añaden, que a pesar de esto, han sido obstaculizados, detenidos o revocados por protestas sin fundamento científico o legal hechas por grupos minoritarios, mediante presiones públicas indebidas.

Ninguno de estos proyectos ha obtenido permiso alguno para su construcción.

1. El proyecto WindMar se encuentra todavía bajo evaluación de las agencias gubernamentales.

2. Tanto las declaraciones de impacto ambiental de Costa Serena y del Dos Mares Resort fueron rechazadas por los tribunales en Puerto Rico, porque no cumplían con los requisitos legales mínimos establecidos para evaluar su impacto ambiental, por lo que ninguna agencia ha podido otorgar permiso alguno en el pasado, según ordena la Ley de Política Pública Ambiental de Puerto Rico. A su vez, ignoran el hecho que estos proyectos han sido rechazados inclusive por agencias federales especializadas como el US Forest Service, el US Fish and Wildlife Service, entre otras organizaciones profesionales.

2. La Declaración de Impacto Ambiental del San Miguel Resort ha sido rechazada en tres ocasiones consecutivas, durante diferentes administraciones gubernamentales, por la Junta de Calidad Ambiental, por esta contener deficiencias crasas. Una de estas deficiencias hacía mención a que el Océano Pacífico se encuentra al norte de Puerto Rico. Este proyecto también ha sido objetado por agencias federales, entidades profesionales y organizaciones conservacionistas internacionales.

3. Con el Courtyard Marriott, el Tribunal de Primera Instancia dictaminó que el contrato de arrendamiento de los terrenos donde se proponía este proyecto era ilegal, puesto que ello equivaldría a la privatización y enajenación de bienes de dominio público como son nuestras playas.

4. En el caso de la CEMEX, el Tribunal de Apelaciones revocó el permiso otorgado por la Junta de Calidad Ambiental para la quema de neumáticos dado a que no se llevaron a cabo los procedimientos de evaluación requeridos legalmente sobre su impacto al ambiente, y con ello, a la salud pública. Cabe destacar que la EPA declaró las facilidades de esta compañía en Ponce como ‘Violadora de Alta Prioridad’ tan recientemente como hace dos semanas. Esta categoría constituye el señalamiento o nivel más serio sobre violaciones ambientales entre las industrias reguladas por EPA en los Estados Unidos bajo la Ley federal de Aire Limpio.

Es conocimiento básico que toda determinación judicial en nuestro sistema legal debe estar amparada estrictamente en criterios legales. Indicar, por lo tanto, que la decisión tomada en los casos antes señalados se debió a presiones de grupos, sin fundamentos legales o científicos, constituye una falta de respeto a nuestro sistema judicial y a todos los funcionarios públicos que forman parte del mismo. Estas declaraciones persiguen ignorar la realidad: estos proyecto no han podido ser construidos por que nunca han cumplido con las leyes que rigen el desarrollo sostenible de los suelos, la conservación y aprovechamiento de nuestros recursos naturales y la protección del medio ambiente. Como consecuencia, resultan contrarios al interés público y por ende, al beneficio general de la comunidad.

Exhortamos a las entidades empresariales responsables por estas declaraciones a que reflexionen profundamente sobre las mismas. De lo contrario, se entendería que apoyan y endosan la ilegalidad, conducta que debe ser entonces repudiada por todos los sectores de nuestra sociedad.

A la luz de los hechos, y como representantes de importantes sectores económicos en la Isla, entendemos que están en la obligación de rectificar y hacer las aclaraciones correspondientes. De no hacerse así, es forzado concluir que dichas declaraciones forman parte de una campaña de desinformación y engaño a la ciudadanía.

El desarrollo de nuestra Isla no puede ni debe basarse en el incumplimiento de las leyes, como una manifestación más de la corrupción moral, ya que ello es la base de los grandes problemas sociales y económicos, incluyendo la desigualdad, que estamos sufriendo al presente todos los puertorriqueños y demás residentes de la Isla.

Luis Jorge Rivera Herrera -

Para leer el artículo con la posición de la Coalición, pueden pulsar abajo

Continue Reading »

El mundo de Antonio Negri

Por Carmen Rosally Lugo-Lugo

Me topé con Antonio Negri (bueno, con su trabajo) hace unos seis o siete años en una conferencia de filosofía continental, escuchando la ponencia de Donna Marcano, una filósofa de Trinidad, quien reside en los Estados Unidos. Marcano estaba criticando Empire (el cual Negri escribió con Michael Hardt), un libro del que debo confesar, hasta entonces no había escuchado. Luego de la conferencia me leí Empire y aunque difiero con un punto fundamental de su tesis (por ejemplo, en que “el imperio” no tiene centro), el libro resonó con muchas cosas que tenía en la cabeza pero que no había podido articular certeramente. El libro también me dio esperanza: la izquierda intelectual no estaba muerta después de todo.

Después de leer Empire, me leí Time for Revolution, el cual me hizo llorar como una adolecente con problemas hormonales. Su idea de transformar el monstruo tecnológico en el “ángel de lo que está por venir” (the angel of the “to come”) junto con la idea de la revolución de lo eterno y del tiempo liberado me parecieron notas actualizadas (y humanizadas) de Marx. Mis estudiantes, quienes se ríen de Marx y de lo que llaman su naïveté (incluyendo los que se proclaman “progresistas,”) suelen tomar a Negri con una seriedad de hierro (y con una sobriedad espeluznante).

A veces me pregunto si esa manera tan solemne de discutir a Negri se debe tal vez a que el italiano les habla desde un siglo más cercano a sus experiencias. O tal vez se debe a que Negri fue encarcelado por mantener ideas muy cercanas a las de ellos, quienes en su mayoría jamás han puesto un pie en el interior de una prisión. Hay un argumento que Negri (y Hardt) provee(n) que los envuelve: el sujeto que estos dos llaman “la multitud” y su poder revolucionario que emerge de la confrontación directa con el imperio. Ese argumento seduce a mis estudiantes, incluyendo los más cínicos, quienes hasta entonces se creían muy pequeña cosa ante esa entidad amorfa pero certera y brutal que constantemente atropella a la gente/al pueblo/al proletariado.

Yo entiendo por qué los Marxistas fundamentalistas ortodoxos reniegan y se ofenden con los pronunciamientos de Negri—el hombre se desvía un poco de los postulados de Marx. Pero hay algo que todos (Marxistas reventados, Neo Marxistas, Post-Marxistas, y Marxistas de closet) debemos tener presente: Marx vivía en un mundo que era blanco y negro, de estructuras construidas con vigas de acero y de ideas que una vez articuladas en papel, se concretaban en sistemas ideológicos. Esto es, Marx vivía en la modernidad. Negri vive en un mundo en el que hay colores que desafían categorías y se mezclan con otros, en el que estructuras se ríen de las leyes de la física, y en el que ideas viajan a la velocidad de la luz, y se reproducen y cambian en un segundo.

En el mundo de Negri, un estado político puede, con toda impunidad, invadir otros países y declarar una guerra contra el mundo, en nombre de la democracia y la preservación de sus bordes políticos y geográficos, a expensas del resto del planeta. En el mundo de Negri también, la multitud puede organizarse y comunicarse simultáneamente en distintas partes del planeta. No voy a concluir que el mundo de Negri es un mundo postmoderno, porque no estoy segura que eso sea cierto. Sin embargo, tengo la certeza que el mundo de Negri es un mundo más similar al que yo vivo. El mundo de Marx dejó de existir cuando inventaron el Tecnicolor, las “bombas inteligentes” y el big Mac. El mundo de Negri es un mundo que está atropellado por demás, pero que aún vale la pena. Es un mundo en el que en algún momento la multitud exigirá ciudadanía global (Empire, página 400). Y como él nos dice: “el cerebro ha sobrepasado el mundo, y en una manera antagónica, ha creado otro mundo” (traducción mía, Time for Revolution, página 128). Y si Negri tiene fe en la multitud y el cerebro, ¿quién soy yo para contradecirlo?

La Dra. Carmen R. Lugo-Lugo es profesora del Departamento de Estudios Étnicos Comparados en Washington State University. Tiene una extensa obra sobre colonialismo, género, feminismo y literatura, escrita con gran agudeza y con una tinta mordaz, en el mejor sentido de la palabra (de corroer y exponer las ironías y los contrasentidos de un mundo aparentemente límpido).

¡Gracias!

A todas ya todos por el apoyo. A Marlene Acarón por sus palabras que significan tanto. Somos muchos quienes la echamos de menos en el Colegio. A Jannette, a quien siempre tenemos en el pensamiento y en nuestros votos. A Héctor René, el amigo de siempre, el bueno. También a Carmen Rosally, quien de paso envió una contribución para Antrópico.

Hace algún tiempo (un año tal vez) le había solicitado a varios colegas que contribuyeran con sus escritos al blog, para aliviar la carga y para añadir variedad y aumentar el nivel del blog. ¡Tantos colegas y amigos brillantes! (Todavía está en pie la oferta, e incluye a los y las lectoras. Siempre pensé al blog como un espacio abierto al diálogo.) Nadie respondió con certeza. Pero en el fin de semana, Carmen respondió y a continuación doy paso a su escrito sobre Antonio Negri.

Para todas y todos los amigos sinceros, aquí va un obsequio:

Next Page »