Teo
Óbito, Palabras, slideshow — July 1, 2011 12:58 pmAyer, todo el mundo tenía la vista fija sobre la apesadumbrada figura del héroe caído, aquel muchachito flacucho que solía sentarse en una mesa cercana a la mía en el merendero del Poli, cuando entonces iniciaba mi carrera de profesor universitario.
Sin embargo, yo no podía sacar de mi mente a Teo.
Mucho más delgado, pues nunca uso esteroides (que sepamos), negro, con uno de sus apellidos de madamo, Teo murió en 2005, sin mucha pena ni gloria, que me acuerde, y, hoy, poca gente le recuerda. Pero Teo, antes de Barea, o el Picu, llevó la monoestrellada en unas Olimpiadas, las de Montreal en 1976. Representó al país más veces que nadie, cinco, en una Olimpiada, más veces que nadie en el mundo (en un momento dado), y fue una estrella, de esas que no decía mucho, o nada, sólo bloqueos (tapones), rebotes y puntos. Fue un excelente jugador defensivo, nuestro Bill Russell quizá, y un team-player de primera. Jugó en España, cuando eso era una rareza, para los de aquí y para los españoles. Está en el salón de la fama, de la FIBA, a nivel internacional. No tuvo restaurantes, ni campamentos vistosos para niños, ni amigos empresarios, ni un entourage de esos que mete miedo. No tuvo aspiraciones políticas, ni quiso ser senador. No ganó 10 millones, sólo la miseria de un jornalero del deporte.
En estos días, y no sé porqué, pienso mucho en Teófilo Cruz Downs.


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10 Comentarios
Gracias por compartir esa información, Valdés. A veces, cometemos el error de no mirar nuestra historia y dejamos a un lado personas que han hecho mucho por su país y que, por diversas situaciones, pocos reconocen su valor y su contribución.
Excelente, Manolo. Recuerdo a Teo Cruz, fue lo que más tarde fue Piculín, lo que hoy es Barea y lo que en el futuro será alguien que hoy es un muchachito. De Teo nunca escuché nada malo.
Manolo, siempre mirando las esquinas (aunque no necesariamente desde las esquinas), y esa mirada se vuelve fundamental para la reflexion no solo cotidiana, tambien para eso que constituye el pensamiento politico (de lo publico, de la polis).
Teo era otra cosa. Y sí, hay que mirar esas esquinas y con eso ir construyendo otro proceso político. Gracias por los comentarios.
Gracias Manolo! Naci muy tarde para ver jugar a Teo, pero mi papa siempre me conto de los gran jugador que fue.
Recuerdo con cariño cuando conocí a Teo allá por el 1971, me lo,presentó René Ramos en la Escuela Juan Ponce de León en San José, Río Piedras. Fue allí, invitado por Ramos, para darle una clínica de baloncesto a los estudiantes del caserío.
Quedé sorprendido al encontrarme en un pasillo con aquel “hombre grande”. Él se sonrió, René me lo presentó, me estrechó la mano con gran amabilidad y calor humano. Hablamos un minuto y nos despedimos. Terminé diciéndole que para mi era un honor haber conocido una personalidad de gran valía para la sociedad como él. Un rojo intenso salió su su enorme negritud y con humildad me volvió a dar la mano y lanzó una enorme sonrisa, porque no pudo decir otra cosa.
Jamás he podido olvidar esa sonrisa, porque era la de hombre sencillo y bueno de caserío que por sus dotes deportivas se aupó de la pobreza en la que nació y se crió para llegar a ser una figura nacional y mundial. Digno representante del pueblo puertorriqueño.
Años después del retiro, supe que Teo estaba enfermo, y hasta hubo que recoger dinero para sus mas elementales necesidades médicas y humanas. Murió pobre pero limpio para el recuerdo del país. Igual que otro grande del deporte puertorriqueño y mundial, Sixto Escobar.
No conocia a/de Teo, aunque si a/de Piculin. No me sorprende que cuando se “rebusca” en las esquinas se encuentren personas publicas, a los que el publico ha olvidado o ignorado (por ser negro, timido, humilde? A esas gentes que el historiador Studs Terkel ha llamado “‘los etceteras’” del mundo”). A esas personas que acojidos por los margenes esperan pacientemente en las sombras por aquellos dados a la tarea de profundizar y de mirar mas alla de lo que nos presentan en los medios “mainstream” amarillistas adictos al terror cotidiano y a los “errores” de tales “héroes caídos.” Gracias por recordar y introducir a Teo a la actualidad !
Héctor: gracias por compartir esa anécdota y tu sentida reflexión sobre Teo.
Hilda: agradecido por tu mirada y crítica a esas narrativas; también por la referencia de Terkel, que junto a las de los otros días abren un nuevo espacio de lectura para mi. Y sí, hay que sacar a esa gente del olvido húmedo y triste, con historias como la de mi amigo Héctor o reflexiones atinadas como las de Sonia.
Por casualidad lei este articulo sobre Teo Cruz,ya que no creo haberlo visto en los periodicos.Tengo 74 anos y vi a Teo desde cuando comenzo en Escuela Superior y aparte de ser un gran jugador que nos represento dignamente,se de su humildad por amigos que tuvieron en contacto con el.Desgraciadamente quedan pocos periodistas deportivos mayores ,solo muy jovenes que nunca vieron a muchas de estas estrellas jugar y nunca las mencionan.Anoro a :Emilio Huyke,Pont Flores,etc.que eran verdaderas enciclopedias de nuestros deportes.Muchas gracias.F.M. Calero