Data Crítica

    The inimical criticaster or the captious critic rarely contributes to society. Introducing a new journal: Critical statistics and criticism of everything existing. Luís A. Avilés editor de la Revista DataCrítica y profesor del Departamento de Ciencias Sociales.

Estoy a varios años luz de sabiduría y reflexión profunda para poder entender la inmensa paradoja que alberga la oración anterior. Pero por el momento, es parte de la introducción a la revista DataCrítica publicada por el Centro de Publicaciones Académicas (CePA) del Colegio de Artes y Ciencias del Recinto Universitario de Mayagüez. Le damos la bienvenida a este nuevo foro de análisis social. Los artículos son variados y están disponibles en formato PDF.

Para una reseña de la presentación de la revista pulse aquí.

Data Crítica DataCritica

DataCrítica: International Journal of Critical Statistics is a peer-reviewed, open access digital journal, to be published twice a year, for the exchange of original research, ideas, and news about statistics.

DataCrítica publishes articles that promote a critical perspective of specific statistical facts, concepts, methods, and practices, examines the implicit worldview of professional statisticians, and promote the principled use of statistics for social and scientific criticism.

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Lamento, también la desaparición del arte que veía todos los días camino a mi trabajo. No soy ducho en estas materias, ni me he dedicado a un estudio minucioso del arte urbano, tal vez, mal llamada graffiti, pues este mural era más que graffiti, en mi opinión. Fue tronchado por una pared anodina pintada de rojo con figuras insulsas que parecen hechas de papel de aluminio planchado sobre plantillas de “foum”.

Habiendo dicho esto, creo que es necesario evitar leer demasiado y permitir un poco más de ironía lúdica en la obra desaparecida y su relación con los mecenas que la permitieron.

En segundo lugar, el arte urbano, que repito no he estudiado, tiene como elemento cardinal lo efímero. No es arte monumental, perdurable. Es arte que juega con el instante y lo pasajero. Lo lamentable no es que el mural fue reemplazado por otro, es que haya sido reemplazado por un bodrio banal y mal pensado. Lo mismo digo de la torre de la Escuela Vocacional cuya representación, según algunos de la Vírgen del Carmen (emblema de la ciudad) también fue obliterado.

No podemos pretender, en el reino de lo contingente, erigir monumentos permanentes. Nuestra cultura enfatiza lo momentáneo, de ahí nuestra nostalgia por lo eterno.
— Juan