Una mirada al desastre

Una imágen de la Isla el viernes a las 10:55 AM, que aparece en la página del Laboratorio de Oceanografía Bio-óptica que dirige el Dr. Roy Armstrong del Departamento de Ciencias Marinas del RUM.

 

Algunas personas en los medios (en Univisión) han usado la palabra penacho para referirse  a la humareda. Y según la RAE, tienen razón por su cuarta acepción: Masa de aire sobresaturado de vapor de agua y que contiene a menudo contaminantes sólidos, líquidos o gaseosos, vertida a la atmósfera por una chimenea.

2 comments to Una mirada al desastre

  • Algunos vecinos de Guaynabo, Bayamon y el Viejo San Juan me llamaron. Todos pensaban que los rebeldes andaban sueltos “que si cuchi cuchi cu…que si cu chi cu chi ca”. Pero por el momento parece que el penacho es resultado de la vieja ecuacion corporativa de reducir costos y aumentar ganacias, despues de todo “such is life”. El desastre humano y ambiental se manifesto sin rebeldes sociales y es producto de la estulticia de los ricos. Por lo menos este penacho es evidente de las desiguales condiciones de vida entre los vecinos del Polvorin y mis amigos que solo fueron espectadores del conflicto de clases pronosticado por los griegos y el viejo Aleman.

  • Manuel Valdés Pizzini

    El Polvorín, el viejo Alemán (y no es el del olvido), las clases sociales, Bhopal, “Petra apaga esa plancha, no trabajemos ná”, y todavía tenemos fe en los conglomerados:

    “Los conglomerados garantizarán que Puerto Rico pueda sostener y crecer en el área de manufactura, la investigación y desarrollo y garantizar que medicamentos innovadores sean accesibles a todos”, sostuvo Fernández, al agregar que el papel de las universidades es esencial para el éxito del modelo.

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Random Quote

Lamento, también la desaparición del arte que veía todos los días camino a mi trabajo. No soy ducho en estas materias, ni me he dedicado a un estudio minucioso del arte urbano, tal vez, mal llamada graffiti, pues este mural era más que graffiti, en mi opinión. Fue tronchado por una pared anodina pintada de rojo con figuras insulsas que parecen hechas de papel de aluminio planchado sobre plantillas de “foum”.

Habiendo dicho esto, creo que es necesario evitar leer demasiado y permitir un poco más de ironía lúdica en la obra desaparecida y su relación con los mecenas que la permitieron.

En segundo lugar, el arte urbano, que repito no he estudiado, tiene como elemento cardinal lo efímero. No es arte monumental, perdurable. Es arte que juega con el instante y lo pasajero. Lo lamentable no es que el mural fue reemplazado por otro, es que haya sido reemplazado por un bodrio banal y mal pensado. Lo mismo digo de la torre de la Escuela Vocacional cuya representación, según algunos de la Vírgen del Carmen (emblema de la ciudad) también fue obliterado.

No podemos pretender, en el reino de lo contingente, erigir monumentos permanentes. Nuestra cultura enfatiza lo momentáneo, de ahí nuestra nostalgia por lo eterno.
— Juan