Resumir y actuar: en defensa de la naturaleza y las comunidades

Comentarios, Playas, Reseñas breves — Enero 6, 2007 6:54 pm

Siempre es necesario detenerse, por unos segundos, resumir, pensar, analizar, trazar estrategias, recuperar fuerzas y sumergirse en una acción que transforme. Me refiero al excelente artículo de Érika Fontánez Torres en el semanario Claridad que pueden leer pulsando aquí, o leerlo a continuación.

Ese ejercicio de resumir y reflexionar que a su vez provoque acción, es el que me propongo con este resumen. Se trata de los eventos ambientales que más atención pública acapararon en nuestro país el año pasado. Pero, recalco, no debe tomarse como un mero resumen y sí como una invitación a hilvanar los eventos transcurridos de forma tal que podamos trazar paralelos, darles una mirada exhaustiva a las racionalidades que circundan los eventos, entenderlos y trazar planes de acción con miras a un mejoramiento del país y de nuestro entorno. Érika Fontánez Torres

¡Enhorabuena!

Para reflexionar y actuar:
Resumen Medio ambiente 2006

Érika Fontánez Torres
ESPECIAL PARA CLARIDAD

Resumir no es meramente el acto. Según el diccionario, se trata de “reducir” una serie de eventos o detalles “a términos breves y precisos”. Parece un ejercicio sencillo, pero no lo es. Implica, pues, la selección (con todas las subjetividades de quien selecciona) de esa serie de eventos que se consideran esenciales, con miras a considerarlos como clave para otro ejercicio: la reflexión. A partir de la reflexión, entonces, el ejercicio más importante: la acción.

Ese ejercicio de resumir y reflexionar que a su vez provoque acción, es el que me propongo con este resumen. Se trata de los eventos ambientales que más atención pública acapararon en nuestro país el año pasado. Pero, recalco, no debe tomarse como un mero resumen y sí como una invitación a hilvanar los eventos transcurridos de forma tal que podamos trazar paralelos, darles una mirada exhaustiva a las racionalidades que circundan los eventos, entenderlos y trazar planes de acción con miras a un mejoramiento del país y de nuestro entorno.

En primer lugar, la selección de eventos catalogados como ambientales es problemática. Hay algunos eventos que, por supuesto, no escapan la categoría de “ambiental”, como por ejemplo, la aprobación del proyecto Costa Serena en Piñones. Pero, hay otros eventos que pocas veces se relacionan con “lo ambiental” aunque también tienen implicaciones serias sobre el asunto. Pensemos por ejemplo en la llamada crisis presupuestaria. Ciertamente, la llamada crisis clasificaría como un asunto ambiental. No nos quepa la menor duda de que tiene implicaciones sobre nuestro entorno y calidad de vida, sobre todo si el medio ambiente al que se hace referencia incluye los seres humanos, premisa que por supuesto comparto. Lo mismo sucede con la llamada crisis entre el ejecutivo y el legislativo y el discurso imperante del “desarrollo económico”.

Estos eventos bien podrían resumirse como eventos relacionados con “el medio ambiente”, pero en este artículo me circunscribo a reseñar eventos tradicionalmente vistos desde la “óptica ambiental”.

Una segunda aclaración. Si bien los resúmenes tienden a englobar los eventos sin darles énfasis a sus protagonistas, permítaseme enfatizar que no debemos olvidar que aun desde la óptica ambiental, cuando nos referimos a decisiones perjudiciales para “el ambiente”, a casos o eventos, cabe hablar de gente con nombre y apellido. Es preciso que no olvidemos que cuando aludimos al medio ambiente no debemos pasar por alto los rostros, las manos, las arrugas, las sonrisas inocentes, las voces y la piel, de quienes enfrentan directamente los embates de decisiones medioambientales desacertadas. Y porqué no, también figuran como protagonistas aquellos seres no humanos, los entornos y los espacios ultrajados por la insensibilidad. Así que aun cuando el resumen de eventos no mencione estos protagonistas, cabe recordar que al resumir los días del 2006 probablemente estemos aludiendo indirectamente a la vida de gente en particular, cuyas estadísticas y medios pasan por alto.

Si bien se piensa en resúmenes ambientales como aquellos eventos que pasan revista sobre el número de reservas naturales designadas, de árboles sembrados, de ríos contaminados o de especies extintas, lo cierto es que los eventos y decisiones desacertadas sobre el medio ambiente también tienen tangencia en la cotidianeidad de gente de carne y hueso. Pensemos por ejemplo, en las familias del barrio Guayabal que enfrentan problemas de salud como consecuencia de la operación de varias canteras en Juana Díaz o en las familias, niños y niñas en Villa Sol, en Toa Baja, que tuvieron que moverse de sus casas de emergencia como consecuencia del vertido de sustancias tóxicas en un caño aledaño. Cada uno de ellos tiene una historia del 2006. Cuando resumimos el año en términos ambientales, estamos resumiendo eventos trascendentales de la vida de gente particular como, por ejemplo, los días transcurridos en el 2006 de los ciudadanos del Grupo Acción Ponceña Comunitaria quienes enfrentarán los efectos sobre su salud por la quema de neumáticos por parte de la compañía Cemex o de las familias viequenses que siguen viendo perecer a los suyos víctimas de cáncer.

El resumen que podamos hacer no les hace ni les hará nunca justicia a aquellos y aquellas que enfrentan día a día estos eventos ambientales, quienes sufren las consecuencias más directas de la contaminación, de las inundaciones, quienes pusieron su esperanza y sus pocos ahorros en una casita que luego resultó que estaba encima de un sumidero y la perdieron y ahora nadie quiere hacerse responsable de la mala o hasta corrupta decisión.

Tampoco el resumen les hará justicia a quienes desinteresadamente ocupan sus días intensamente por alertar al país de los peligros y las consecuencias de las malas decisiones tomadas por el gobierno y fomentadas en muchas ocasiones por sectores privados incapaces de comprometerse con el mejoramiento del país. Son muchos y muchas a los que podría dedicárseles un resumen particularizado de sus gestiones en el 2006 en busca de un mejor medio ambiente.

Con estas salvedades, intentaré entonces dar una mirada a algunos de los eventos que más llamaron la atención pública en materia ambiental, incluyendo los esfuerzos y nuevas gestiones de personas y grupos que sembraron las semillas para hacer que otro país sea posible. Veamos los temas y eventos sobresalientes en los días del 2006.

El uso de nuestro suelo y el conflicto sobre los bienes públicos
Como en los pasados años, una mirada a las noticias del 2006 me lleva a concluir que el tema que más debate y conflictos produjo en nuestro país el pasado año fue el uso de nuestro suelo. Dentro de este tema, sin duda, dos controversias recibieron mayor atención: el Plan de Uso de Terrenos y el proyecto Costa Serena propuesto en Piñones.

Los conflictos sobre el uso del suelo, aunque suelen identificarse con problemas ambientales desde el punto de vista técnico (erosión, inundaciones, pérdida de hábitat, cuencas hidrográficas y deforestación), también reflejan otro tipo de controversias muy complejas, como por ejemplo, el modelo de desarrollo económico; la falta de un gobierno transparente; la pérdida de legitimidad de las agencias gubernamentales; la carencia de participación democrática para los diversos sectores sociales; la exclusión; la pobreza; entre otros. En cada una de las controversias que reseñamos podemos apreciar estos problemas. El 2006 fue ejemplo de la continuidad de estos problemas que arrastramos por décadas. El efecto, sin embargo, es acumulativo e irreversible y de la misma forma, la resistencia.

El Plan de Uso de Terrenos
La Oficina del Plan de Uso de Terrenos para Puerto Rico creada en el 2004 presentó este año el primer borrador del PUT. El borrador del Plan se presentó en vistas públicas formales en diferentes puntos de la isla. Participaron comunidades, individuos y organizaciones tanto comunitarias y ambientalistas como los sectores empresariales e industriales. Pareció haber consenso en las múltiples fallas del PUT. Lo interesante fue que las fallas fueron vistas e interpretadas de maneras diferentes. Para empezar, el proceso estuvo plagado de inconsistencias y desavenencias gubernamentales, luego de que se denunciara que el borrador preparado por el grupo de trabajo técnico de la oficina del Plan fue alterado por la Oficina del Presidente de la JP, sin razones técnicas aceptables. Las desavenencias provocaron la renuncia o más bien el despido del Director de la oficina y la renuncia de su equipo de trabajo, quienes más adelante denunciaron la alteración del producto de su trabajo y alertaron sobre las serias consecuncias de la aprobación del Plan según alterado. Asimismo, grupos ambientalistas y comunitarios denunciaron el acomodo del PUT por parte de la Junta de Planificación para beneficiar la aprobación de proyectos controversiales. También se excluyeron del Plan aquellos municipios que habían aprobado un Plan de ordenación territorial y no se pasó juicio sobre lo aprobado por éstos, lo que implicaba un fraccionamiento de la planificación del suelo en el país. Los industriales, por su parte, adujeron que el PUT representaba un retraso para la economía y que tal y como estaba pondría en riesgo el valor de muchas propiedades.

Serias inconsistencias en los mapas y el reglamento presentado produjeron que el borrador del Plan fuera visto por ciertos sectores como una alternativa no viable. Otros, sin embargo, se mantienen firmes en la necesidad de que Puerto Rico cuente con un Plan de Uso de Terrenos que recoja de manera integrada nuestras aspiraciones a largo plazo en cuanto a nuestro suelo se refiere. En la última sesión legislativa se aprobó una prórroga para la aprobación del Plan hasta mayo de 2007.

Claridad publicó varios artículos donde se detallan las controversias alrrededor de la confección y posible aprobación del Plan, así como sobre la importancia que tiene la aprobación del Plan para el país. En el 2007 nos espera más de esta controversia.

Piñones
Luego de una mirada a las noticias ambientales de 2006, mes tras mes, concluí que Piñones y el peligro que corren los valores culturales, ambientales, económicos y sociales allí, fue el tema que mayor presencia tuvo en los medios. No es para menos. Como ya han vaticinado algunos, Piñones es otro Vieques. Lo que representa Piñones para el país provocará que siga manteniendo presencia en los medios en el 2007.

En el 2006, el gobierno aprobó la Declaración de Impacto Ambiental del controversial proyecto Costa Serena. El gobierno tomó la decisión aún sin un expediente completo, pues expertos ambientales alertaron sobre la obsolecencia de los mapas de inundaciones, la carencia de una delimitación de los bienes de dominio público, el análisis ambiental fragmentado y la falta de análisis del impacto ambiental acumulativo en esa área. Las comunidades de Piñones se mantienen en resistencia y han realizado múltiples actividades en y fuera de Piñones para concienciar, alertar y denunciar lo propuesto. Se ha denunciado el riesgo de expropiación que corren familias en Piñones para adecuar el proyecto Costa Serena. Asimismo, se ha alertado sobre el riesgo inminente que corren no sólo los vecinos de Piñones sino también los usuarios del hotel y residencias como producto de la construcción del complejo hotelero-residencial.

El Departamento de Recursos Naturales, luego de mantenerse firme en señalar las ilegalidades, faltas técnicas y serios conflictos y problemas ambientales del proyecto, también sucumbió y aprobó el proyecto luego de que se celebrara una reunión a puertas cerradas con el proponente en La Fortaleza. El DRNA le dio el visto bueno al proyecto pese a los comentarios de sus abogados y técnicos en contra del mismo. Ya en otros artículos, Claridad recoge algunas de las serias irregularidades e impactos negativos del proyecto.

La aprobación de este proyecto reflejó además, la pobre imagen y cada vez más pobre legitimidad de un gobierno que, aún pendiente el proceso administrativo de evaluación de permisos, se reunió a puertas cerradas con el proponente y el Secretario de la Gobernación manifestó el aval gubernamental al proyecto. Esta acción fue muestra de que el proceso ante las agencias es meramente formal y de apariencia, carente de legitmidad. Lo ocurrido en este caso es ejemplo de por qué cada vez más, el pueblo, con razón, percibe negativamente y desiguales los procesos.

Asimismo, ante la exigencia de tiempo igual, el Gobernador se reunió con los grupos comunitarios de Piñones para -sólo en apariencia- equiparar la audiencia privilegiada que ofreció al proponente. La decisión estaba ya tomada y días más tarde fue público el hecho de que al momento del gobernador reunirse con los grupos para escuchar sus puntos de vista, ya se había aprobado el proyecto. “Yo no lo sabía”, dijo el Gobernador en referencia a la aprobación del proyecto quizás más controversial en Puerto Rico en las últimas décadas.

Al final del 2006, los grupos comunitarios se mantenían firmes y resistentes llevando a cabo actividades para alertar sobre el proyecto, reafirmar la importancia de Piñones y dar a conocer sus propuestas para llevar un verdadero progreso ecoturístico a Piñones. Asimismo, acudieron al Tribunal de Apelaciones para impugnar la aprobación de la DIA por parte de la JCA.

Piñones será posiblemente el tema del 2007 para todo Puerto Rico.

Corredor Ecológico del Noreste
La Coalición Pro Corredor Ecológico del Noreste se mantuvo firme durante todo el 2006 en concienciar sobre la importancia del Corredor Ecológico y en alertar sobre las serias consecuencias ecológicas y sociales de los proyectos San Miguel- Four Seasons y Dos Mares en terrenos del Corredor. Su ahínco y las poderosas razones en contra del proyecto, provocaron el apoyo de personalidades como Benicio del Toro para la designación del Corredor como reserva natural y finalmente produjeron que la Cámara de Representantes aprobara el proyecto de ley que lo declara como tal. El Sierra Club de Puerto Rico se unió al reclamo de la Coalición y el Fideicomiso de Conservación anunció la disponibilidad de fondos para adquirir terrenos privados del Corredor.

Durante el año 2006 la Coalición fue efectiva en denunciar las serias consecuencias irreversibles de aprobarse estos proyectos turísticos-residenciales en terrenos tan valiosos para el país. Debido a que el gobierno aprobó uno de los proyectos, la Coalición y la organización “Iniciativa para un Desarrollo Sustentable” acudieron a los tribunales a impugnar la determinación de la JCA que aprobó la DIA y actualmente el caso se encuentra ante el Tribunal Supremo de Puerto Rico.

Claridad también destacó, en una serie de artículos, la importancia del Corredor Ecológico del Noreste para Puerto Rico y las irregularidades y aparentes conflictos de interés en este caso.

En el 2007, los grupos esperan la aprobación por parte del Senado de Puerto Rico y la firma del Gobernador para hacer del Corredor Ecológico del Noreste finalmente una reserva natural donde puedan llevarse a cabo proyectos ecoturísticos innovadores y únicos en el Caribe. De aprobarse los proyectos propuestos, Puerto Rico perderá para siempre esa oportunidad.

El acceso a las playas y el uso de los espacios públicos
El tema del acceso a las playas fue un tema protagónico en el 2006. La controversia sobre el balneario de Carolina y su “arrendamiento” para la construcción de un condohotel y la ampliación del hotel Marriott, produjo en el 2005 que se creara la Coalición Playas Pa’l Pueblo y se reabrió el debate sobre la privatización de las playas y los espacios públicos en el país. En el 2006, el litigio sobre el contrato del Balneario de Carolina continuó, pero además, se suscitaron nuevas controversias sobre el acceso a las playas en el país y la exclusión de comunidades de áreas costeras. Los casos de la playa Bastimento en Vieques, donde la dueña de una hospedería cerró el acceso a una playa, el caso de Culebra en que un propietario colocó un muro e impidió el paso público a la playa, y el caso de Ocean Park, donde como producto del cierre de calles se limita la entrada y salida de las playas, son algunos de los casos que adquirieron mayor relevancia pública.

En este último caso se creó la Coalición Playas para Todos quienes acudieron a la Legislatura y ante el Ombudsman para que interviniera con las agencias del ejecutivo que han permitido la restricción sobre los espacios públicos playeros. Asimismo, ejemplo de esta controversia es la continua lucha de los pescadores de Fajardo contra la Marina Puerto del Rey y quienes han exigido por años el acceso a las áreas públicas para salir a pescar.

El tema de las restricciones a la costa, la construcción desmedida y excluyente en ésta y los problemas de erosión costera, marejadas ciclónicas y el deslinde de la zona marítimo terrestre, provocaron que se celebrara el Primer Encuentro Nacional de Comunidades Costeras en Dorado, donde múltiples comunidades provenientes de las costas recibieron talleres e hicieron grupos de trabajo donde se discutieron alternativas para enfrentar los problemas costeros.

La desaparición de los cuerpos de agua
El 2006 fue testigo de la continuidad de los problemas que ocasionan los proyectistas y constructores, así como las agencias de gobierno que fomentan y permiten construcciones, que canalizan o en ocasiones rellenan, cuerpos de agua. Estos actos eventualmente tienen implicaciones serias para las cuencas hidrográficas, provocan inundaciones y en muchas ocasiones implican problemas y vicios de construcción en las obras construidas sobre los cuerpos de agua. Las irregularidades y serias consecuencias del caso Chiclana en Caimito parece que no fueron suficientes para prevenir casos similares. El 2006 vio un caso exactamente igual al de Chiclana que ejemplifica los múltiples problemas de quebradas sepultadas reseñados por la prensa. Los Moroveños por la Salud y el Ambiente denunciaron el relleno ilegal de la quebrada Honda en Morovis. El DRNA actuó de la misma forma que en el caso de la quebrada Chiclana y fue el grupo comunitario quien ha tenido que fiscalizar y estar atento para lograr su restauración. Casos como éste ejemplifican, como mínimo, la negligencia gubernamental, su insensibilidad hacia la importancia de los cuerpos de agua y la irresponsabilidad de muchos constructores que, para hacer viables sus proyectos, ocultan información y comenten actos ilegales.

La exclusión y desalojo de comunidades
La exclusión, el desalojo y los intentos de expropiación a comunidades de las costas y residentes en los espacios urbanos y en terrenos de alto valor en el mercado, han sido la orden del día este año. Sería imposble reseñar cada caso en particular. Sépase que son muchas las comunidades que enfrentan los problemas de exclusión y desalojos para beneficar a sectores sociales más pudientes económicamente. Entre estos casos están, los residentes de Santurce, las Gladiolas, comunidad Mainé en Guaynabo, los Naranjos en Vega Baja, entre otros.

La apropiación de estos espacios naturales y urbanos para la exclusividad de quienes tienen el poder económico para ocuparlos nos lleva nuevamente al tema de la sociedad excluyente, intolerante, violenta, segregada. Este es también un tema medioambiental.

Los escenarios de contaminación
En el 2006 tampoco hubo discontinuidad en uno de los problemas que más aqueja a nuestro país y cuyas implicaciones van directamente sobre la salud y la calidad de vida de los y las puertorriqueñas. La contaminación de los cuerpos de agua, de las playas y del suelo fue eje de varias controversias, en especial en cuanto a los desperdicios sólidos se refiere. El tema del cierre o expansión de los vertederos, como eje una vez más de controversia en este pasado año, pone de manifiesto que el gobierno ha desatendido por años el asunto de la generación y disposición de desperdicios sólidos. La legislación no basta. La voluntad ciertamente ha faltado y en el 2006 resurgió el tema de la incineración o quema de basura. Asimismo, el tema de la contaminación en Vieques y Culebra producto de las prácticas militares sigue provocando atención, no sólo por que sabemos que los efetos no desaparecerán de la noche a la mañana, pero también porque pese a los años de reclamo por parte de los viequenses y culebrenses para lograr la descontaminación y la atención adecuada ante sus problemas de salud, parece ser que para el gobierno no es prioridad. Veamos algunos de los eventos que ejemplifican el tema de la contaminación en el 2006.

De regreso la Incineración y expansión de Vertederos
El hecho de que en cada resumen de fin de año el tema de los vertederos y el del serio problema de los desperdicios sólidos, figure en la lista de temas, refleja claramente la falta de atención y negligencia crasa con que las agencias gubernamentales atienden el asunto. Una vez más, el tema del cierre de vertederos y la orden de la EPA a las agencias en Puerto Rico sobre el cierre de éstos obtuvo primeras planas. La controversia se suscitó una vez más en términos de si el camino correcto ante el problema de la disposición de desperdicios sólidos es la expansión de rellenos sanitarios o su cierre, acompañados de la adopción de las llamadas nuevas tecnologías (como la gasificación propuesta, por ejemplo, por el Municipio de Caguas). Para Misión Industrial se trata nuevamente de fomentar los proyectos de incineración con consecuencias nefastas sobre la salud de la gente y de propiciar una vez más la contaminación ambiental. El regreso a la discusión sobre la incineración como alternativa al manejo y disposición de desperdicios sólidos, deja sobre el tintero y desatiende una vez más las posibilidades de manejar la generación de los desperdicios y fomentar una política clara de reducción, reutilización y reciclaje. Mientras tanto, comunidades en Salinas y el grupo Diálogo Ambiental se enfrenta a las consecuencias de la expansión del vertedero de Salinas que además tendrá impactos irreparables sobre la reserva estuarina Bahía de Jobos.

Contaminación tóxica del Suelo
La contaminación de los suelos es tema recurrente en Puerto Rico, año tras año, sea producto de negligencia o de acto delictivo intencional. En Toa Baja, 11 familias fueron desalojadas en la comunidad de Villa Sol luego que ciertos contratistas arrojaran 24 drones con contaminantes tóxicos en un caño aledaño a la comunidad. Este evento plantea el tema de los delitos ambientales, la irresponsabilidad de las empresas que generan y disponen de estos productos tóxicos y la negligencia del estado que debe velar e imponer responsabilidades a quienes ponen en riesgo a la ciudadanía mediante estos actos.

Por otra parte, se trata de un caso de justicia ambiental pues vale recordar las caras y el perfil de quienes enfrentaron esta emergencia. Una vez más son los sectores más vulnerables en nuestra sociedad quienes están expuestos a estos problemas.

Playas contaminadas
En más de una ocasión la prensa reseñó el alerta de la JCA ante la contaminación de las playas en el país. Se identificaron en más de una ocasión ciertas playas como no aptas para bañistas ante las sustancias contaminantes encontradas en playas como Monserrate en Luquillo, Crash Boat en Aguadilla, Flamenco en Culebra, y Boquerón.

Contaminación atmosférica y daño a la Salud
Una de las controversias entre una comunidad y una empresa más álgidas en el 2006 fue la del Grupo Acción Comunitaria Ponceña por un Ambiente Sano en Ponce. Este grupo se ha enfrentado a la poderosa compañía Cemex, que a fines de año obtuvo el permiso para la construcción de una planta para la quema de neumáticos. Comunidades aledañas han denunciado los problemas de salud que ya enfrentan como producto de la operación de la Cemex y los serios problemas que enfrentarían de añadirse la quema de gomas en las inmediaciones de su comunidad.

Este grupo ha denunciado que ha recibido intimidaciones y amenazas de demandas por parte de la compañía, lo que catalogan como una estrategia para desalentar la oposición a la Cemex. El grupo se mantiene firme en la oposición al permiso para la quema de neumáticos.

Vieques y Culebra
Vieques nunca ha dejado de ser tema importante. Luego de la victoria del pueblo cuando logró sacar a la Marina, Vieques está aún muy lejos de ver sus problemas resueltos. En el 2006, se hicieron denuncias de nuevas detonaciones de explosivos en el área de tiro. Asimismo, se enfatizó en el alto riesgo que enfrentan sus residentes al cáncer, problemas del corazón y otras enfermedades. Asimismo, Vieques enfrenta nuevos problema como consecuencia de especulaciones en el uso de los terrenos, limitaciones al acceso a sus recursos costeros y acceso a servicios de salud, entre otros.
Culebra, por su parte, a pesar de haber visto hace décadas la retirada de los ejercicios militares de su suelo, no ha logrado ver la limpieza de sus terrenos. Lejos de una noticia en el 2006 que nos alentara en esa dirección, este año y a pesar de haberse incluido a Culebra junto a Vieques en la petición para su inclusión en la Lista de Prioridades Nacionales del Superfondo, la JCA anunció en el 2006 que Culebra se dejó fuera de la lista de prioridades nacionales para el proceso de limpieza a través del llamado Superfondo. La JCA adujo que Culebra se dejó fuera del Superfondo debido a “razones legales”, razones que nunca explicaron, y a que alegadamente existían buenas relaciones con el Cuerpo de Ingenieros. Este evento en el 2006 nos mantiene ante la duda de si el gobierno representa verdaderamente el interés público o si una vez más cede ante otros intereses, en este caso, nos atrevemos a advertir, ante aquellos de agencias federales como la milicia o el Cuerpo de Ingenieros de los EEUU.

Los delitos Ambientales
El nuevo Código Penal de Puerto Rico que contiene nuevos delitos ambientales se aprobó en el 2004. No obstante, a dos años de su aprobación todavía se debatía la aplicación de estos delitos. Este año la Comisión de Ciudadanos al Rescate de Caimito, junto a otros grupos, proclamó frente al Departamento de Justicia el Día de la Justicia Ambiental y exigió del Secretario de Justicia la designación de fiscales para atender y encausar los delitos ambientales. Diferentes grupos e individuos han denunciado en los últimos meses que el gobierno ha faltado en voluntad y en recursos para lograr la acusación y convicción de quienes comenten estos delitos, pese a que cada vez son más los casos que acaparan la atención pública en que podría alegarse que se cometió un delito ambiental.

El Uni-Discurso Económico
Haciendo honor a la canción navideña “Todos los años vienen con la misma cosa…”, el 2006 no fue la excepción en cuanto al sonsonete del desarrollo económico. Vale la pena reseñar como parte de lo acontecido en el 2006, la continuidad gubernamental y partidista en lo que se refiere al discurso y las estrategias económicas. Por lo pronto, nada nuevo. Sigue la retórica gubernamental de un mal llamado desarrollo económico que descansa en la construcción irresponsable y caótica fundamentada en la generación de empleos y el supuesto despunte de la economía. La falta de un verdadero proyecto económico para el país se pretende ocultar con la alegada promoción turística de hoteles tradicionales que ya en el resto del mundo e inclusive aquí contravienen las tendencias turísticas más recientes. Ese monodiscurso del desarrollo económico se contrapone (de forma muy conveniente para ciertos sectores) a aquellos reclamos de mayor transparencia gubernamental, participación y sensibilidad hacia los proyectos de autogestión y hacia el medio ambiente.

De esta forma, una vez más, el 2006 fue escenario de una retórica sobre la alegada importancia de la industria de la construcción y del turismo tradicional para fundamentar la aprobación de proyectos irresponsables y contrarios al interes público.
Asimismo y también haciendo honor a la canción, una vez más, llega al escenario la llamada reorganización de los permisos, llamados por algunos la ciencia de los permisos o “permisología”. El 2006 no fue la excepción al llamado tras bastidores de los sectores privados para la desregulación ambiental, fundamentada públicamente como una reorganización del proceso para obtener los permisos. Nótese que la obtención de los permisos es tan común y corriente que ni siquiera se habla de la evaluación de las solicitudes de permisos sino del cuándo se emitirán, es decir, es claro que los permisos se emitirán, no importa lo que se solicite. En el 2007, veremos la secuela de la llamada reorganización. Habremos de estar atentos y atentas.

La reflexión del 2006: Ante lo ocurrido, nuevos escenarios, nuevas alternativas, nuevas esperanzas
El resumen anterior peca de lo inherente a todo resumen, su simplificación. En poco espacio es difícil abarcar la pluralidad y complejidad de lo ocurrido y mucho menos darles forma a las caras de los protagonistas de estos eventos. En cada evento reseñado coinciden muchos actores e intereses, mucha complejidad.

Si intentara resumir en pocas palabras la selección de eventos del 2006 diría que observámos un año de continuidades negativas hacia el medio ambiente. Acciones ambientales delictivas, desaciertos (intencionales o no) por parte del gobierno y su pérdida de legitimidad, negligencia e irresponsabilidad empresarial, carencia de un proyecto de país donde todos y todas tengan un espacio digno, la insensibilidad hacia el medioambiente, el conflicto sobre el uso del suelo, la negligencia ante problemas muy serios como la generación y disposición de desperdicios, la exclusión y privatización de los recursos naturales, la contaminación y sus efectos más perjudiciales para los más vulnerables.

Pero, lo cierto es que ante cada noticia negativa sobre el ambiente también hay un contexto de resistencia. Todo poder la genera. Así, como parte de los eventos antes reseñados, me gustaría hacer énfasis en los contextos de resistencia, en las creaciones de individuos y grupos que ante las serias fallas de un proyecto democrático agotado, han optado por iniciativas de autogestión y de participación democrática más allá de lo que pueden o no ofrecer las instituciones tradicionales.

Para comenzar, debo referirles a la multiplicidad de actividades y actores que se dieron cita en el 2006 al Foro Social de Puerto Rico. Allí coincidieron grupos y ciudadanos con propuestas y alternativas, con trabajos hechos a partir de la búsqueda de respuestas a sus conflictos. En el eje temático medioambiental y en el de democracia se presentaron proyectos y se generó diálogo sobre lo que está ocurriendo y lo que está por ocurrir en el país. El lema del Foro fue “Otro Puerto Rico es Posible”. Había que estar allí para sentir que, innegablemente, otro país se está construyendo. El 2006 fue otro año que, pese al resumen anterior, dio muestra de que los años se construyen día a día y me parece que fue mucho lo que ocurrió en el día a día del 2006. Tomemos algunos ejemplos.

Luego de años de continua lucha, perseverancia e insistencia, la Corporación Piñones se Integra (COPI) logró un acuerdo de manejo cooperativo con el DRNA para implantar iniciativas en el Bosque Estatal de Piñones. Asimismo, el Grupo de Comunidades conocido como G-8 del Caño Martín Peña celebró una multiplicidad de actividades de participación ciudadana, como parte de su proyecto para restaurar el Caño e implantar el Fideicomiso de la Tierra. La comunidad Palos Blancos de Corozal inauguró un vivero en la reserva de Monte Choca que se utilizará, entre otras cosas, para reforestar el Recinto de Río Piedras de la UPR. La Coalición Pro Corredor Ecológico del Noreste logró su objetivo de que se aprobara en la Camára de Representantes el proyecto para designar al corredor ecológico como reserva natural. Se creó la Coalición las Playas para Todos. La Asociación Nacional de Derecho Ambiental (ANDA) celebró la Primera Jornada Ambiental con talleres comunitarios sobre Derecho ambiental y acceso a la justicia donde participaron cientos de personas. El pueblo ha respondido al llamado de Piñones y se creó el grupo Amigos de Piñones. Misión Industrial organizó, junto a una organización comunitaria de Dorado, el Encuentro Nacional de Comunidades Costeras. Casa Pueblo presentó su libro “Bosque del Pueblo: Cómo la Lucha Antiminera cambió la política forestal desde la base comunitaria”.

No son pocos los grupos comunitarios y ambientales que mediante proyectos de autogestión y amparados en principios de democracia participativa construyen espacios de cambio. Es ahí donde creo que deben estar los esfuerzos para el próximo año. La resistencia se da a partir de la creación de esos espacios alternativos, desde una nueva forma de concebir la toma de decisiones y construyendo una legitimidad que inevitablemente y sin mucho esfuerzo el gobierno pierde cada año, sin importar el partido que lo constituya. La creación de esos espacios de apoderamiento y de democracia plena fue también parte del 2006 y auguro que con mucha espontaneidad y algo de planificación y acierto, será parte del 2007.

* La autora es Profesora de la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico

    1 Comentario

Déjenos un Comentario

Trackbacks

Leave a Trackback