Los pescadores artesanales
Comentarios, Pesquerías — Agosto 19, 2007 2:14 pmLos pescadores tradicionales, artesanales, productores independientes que no están asociados a los sistemas industriales de alta tecnología de pesca tienen un impacto sobre los abastos al poner presión sobre ellos, extrayéndolos al ritmo que les dictan sus necesidades y el mercado, es decir, la demanda local. Con la modernización de su flota, estos pescadores han incrementado su eficiencia y esfuerzo para producir más.

Quienes hemos trabajado en las pesquerías somos parcialmente responsables por su alta eficiencia, pues nosotros les hemos transferido parte de la tecnología que usan y ellos han logrado también mejorar sus artes y equipo electrónico para navegar y pescar. Como me decía Félix Morales, líder de pescadores en Aguadilla hace unos días en una entrevista, “ahora uno puede pescar y navegar desde la casa” con un GPS (Sistema de Posicionamiento Global) y una carta náutica.
Pero… ¿Por qué hay una merma en los abastos? ¿Por qué ya no son tan abundantes los peces?
La primera respuesta es el incremento en el esfuerzo pesquero por parte de los pescadores. Es decir, más viajes, mejor tecnología, mayor cantidad de horas y de artes en el agua. Es parte de la respuesta, pero hay más.
Yo arguyo que en Puerto Rico el desarrollo agrícola, industrial y urbano del siglo XX tuvo un efecto devastador sobre los estuarios, manglares, humedales y los hábitats cercanos a la costa y bocas de los ríos. Hay una literatura científica que está documentando esto. De ser así, entonces el incremento en el esfuerzo pesquero (que a veces estimulamos regalando más y mejores embarcaciones) es solo un factor en esa ecuación.
A nivel mundial los gobiernos y los bancos prefieren ayudar y financiar a las empresas con flotas pesqueras industriales que pueden producir mucho más por unidad y tienen una gran capacidad de pago de préstamos.
¿Será el fin de los pescadores tal y como los conocemos? Eso me lo preguntó el Licenciado Eduardo Quijano en un programa de radio, Pacto Comunitario, en WIPR. Esa pregunta se la hacen muchas personas en los países industrializados.
Daniel Pauly tiene un comentario relacionado a este tema que ha sido publicado en un artículo de la revista Conservation Magazine titulado 10 Solutions to Save the Ocean

Según Pauly los pescadores artesanales desembarcan tanto pescado (destinado al consumo humano) como los pescadores industriales. Sin embargo, los pescadores artesanales tienen un mejor record en términos de la sustentabilidad. De ser cierto, entonces a escala global nos beneficiaríamos si la pesca industrial se reduce y desaparece y mantenemos la artesanal. Las razones que brinda Pauly para señalar a estas pesquerías como sustentables son las siguientes: (1) Son eficientes en términos del uso del combustible y (2) La actividad pesquera no destruye vastas extensiones de un ecosistema, como suelen hacer las redes de arrastre de las embarcaciones industriales.
Yo añado que en muchos países, la pesca en pequeña escala provee alimentación y proteínas para la población local y emplean, como parte de la unidad doméstica, de la familia, a muchísimas personas, beneficiando a la comunidad local. Esta pesca subsidia otras actividades económicas y brinda un alto nivel de satisfacción a quienes la practican. Al menos, así solía ser hasta hace poco.
La pesca artesanal tradicional ha mantenido una relación de balance con los abastos y el ecosistema, pues está basada en la aplicación del conocimiento ecológico tradicional (CET o TEK en inglés) y en sistemas de territorialidad y uso controlado culturalmente del espacio y los recursos.
No obstante, Pauly no reconoce (en esa corta pieza) el hecho de que muchos pescadores artesanales, de pequeña escala, ya están insertados en la economía global y producen para el mercado mundial. (Pauly ha escrito sobre ese tema y tiene varios artículos recientes sobre el papel del mercado en las pesquerías de pequeña escala que pueden acceder pulsando aquí.)
Es el mercado un proceso e institución que erosiona las prácticas tradicionales, el conocimiento local y distorsiona las relaciones entre los humanos y la naturaleza. De capturar para el consumo local, se pasa a pescar para los restaurantes y luego para vender a compradores regionales que están vinculados con el mercado global. Lamentablemente, quienes toman decisiones, quienes conservan o estudiamos el proceso le hacemos poco caso al mercado. La mayor demanda por pescados y mariscos proviene de quienes vivimos en los países industrializados, y somos también responsables por el impacto sobre los abastos allende a nuestras costas.
Publicado por: Manuel Valdés Pizzini

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