La escalera hacia el paraíso de Tres Palmas

Informes, Investigación, Observaciones, Playas, Reseñas breves, Surfing, Tres Palmas — Abril 14, 2008 2:11 pm

Por: Amarylis Vélez Pérez

En un día soleado en la playa parada frente al mar contemplo el ambiente. Me dispongo a comenzar mi recorrido y a lo lejos diviso unas escaleras. Sí, me encuentro en Tres Palmas y el buen clima combinado con la calidez de la playa invita a las personas a recrearse en el litoral. Es un día perfecto para que los usuarios puedan hacer “snorkeling” o quizás prefieran remar sobre una tabla, tal vez se les antoje bucear o simplemente recolectar varios cristales marinos a través de una caminata placentera.

Es sin duda un pedazo de costa versátil. No solo se mantiene en su acostumbrado oleaje leve que rompe en la orilla y que permite hacer todas y cada una de las actividades recreativas mencionadas anteriormente, sino que también en temporada de invierno o en eventos atmosféricos específicos provee la plataforma para hacer el tan aclamado deporte de las olas.

Es un paraíso en miniatura, donde puedes desde relajarte hasta experimentar la mística experiencia de correr una ola si las condiciones del tiempo lo permiten. Es un paraíso donde tanto locales como extranjeros (mayormente) convergen para vivir la naturaleza de una forma más personal. Encontramos desde familias hasta parejas e individuos (en su mayoría) que disfrutan de cada una de las posibilidades que ofrece el litoral. Al entrar en contacto con la costa inmediatamente percibes la conciencia de muchos usuarios sobre la importancia que tiene recoger la basura. Letreros coloridos hechos a mano anuncian, tanto en inglés como español, la necesidad de mantener la playa limpia.

Este cuadro no es sorpresivo. Son todos estos elementos agrupados los que te hacen sentir que de verdad estás en un paraíso. La playa te invita a que disfrutes sus distintos usos generosamente y simultáneamente nace un deseo genuino de mantenerla como ella merece. Todo sea para mantener el ambiente en perfecto estado para volver a “snorkear”, remar sobre una tabla, caminar por el litoral o tomar el sol. Todo sea para poder nuevamente volver a contemplar una puesta de sol más y guardarla en nuestra memoria (mental o digital) en el paraíso de los atardeceres.

Esta artículo es el segundo de una serie de observaciones sistemáticas que se están llevando a cabo en Rincón para conocer los usos recreativos que el público le da al litoral rincoeño.

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