Más allá del surfing
Surfing, Turismo, slideshow — Agosto 17, 2010 9:24 pmGrupos, parejas, familias, individuos, y todo tipo de grupo social, se dan cita en las playas de Rincón. ¿Qué será lo que nos mueve a visitar la playa? ¡La recreación! Derivada del latín, recreare, dicha palabra significa volver a crear, crear algo nuevo o hasta restaurar la salud. Por eso, no debe sorprendernos que la playa tome, como lugar recreativo, un significado muy personal a la hora de interactuar.
Aunque el surfing es la actividad recreativa que en los últimos 30 años ha permeado las costas de Rincón, es preciso cuestionar qué más ofrece este litoral. La realidad es que la playa brinda mucho más que “correr olas”. Allí la mirada se recrea entre las uvas playeras, los almendros y en uno que otro mangle blanco. Se contempla todo esto mientras los pelícanos y las garzas azules surcan los cielos. El dinamismo de la costa abre el camino para que ésta se convierta en un parque lineal, donde la gente cruza las playas en caminatas extensas de contemplación.
Asimismo, hombres y mujeres se recrean bronceando sus cuerpos, o, fotografiando a los surfers, las olas o el paisaje. Leer también es una opción viable que muchos combinan con el bronceado. Algunos prefieren disfrutar de una lectura tirados en la arena y otros, tal vez, en una silla de playa. Comúnmente, se observan juegos en las orillas rincoeñas: hay quienes les gusta retar el vaivén de las olas para ver si logran esquivarlas sin mojarse, otros prefieren aventurarse por las rocas, contoneando sus cuerpos, al tiempo que buscan balance, mientras hay quienes disfrutan de crear figuras de arena.
Lo cierto es que también abundan opciones de recreación marina, como es bucear en Desecheo, elevarse en el parasailing, remenearse en el banana boat, surfear con remos, kayakear y pasear en veleros al atardecer. El snorkeling es una de las actividades favoritas, especialmente en la Reserva Marina de Tres Palmas (RMTP). Sumergirte entre corales de cuerno de alce (Acropora palmatta), careyes, peces de arrecifes, y hasta calamares, es un paisaje edénico. Además, las pocitas que se forman entre las dunas sementadas de la playa Escalera (una de las playa que compone la RTMP), y que yacen en la orilla, hacen de ésta un oasis de diversión y de aprendizaje para niños. Una profundidad proporcional con sus cuerpecitos les permite embelesarse con cardúmenes de peces pequeños que rosan la superficie, así como el entra y sale de los cangrejos que juegan a esconder entre las piedras y la arena.
Fotos por: Efra Figueroa y Oliver Bencosme




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