Notas sobre el surfing

Surfing, slideshow — Marzo 2, 2012 5:03 pm

por: Carlos J. Carrero Morales

Varios expertos apuntan a que los orígenes del surfing se ubican en las Islas Polinesias. Pero determinar el origen exacto, es historia que aún resta por escribirse. El profesor Ariel González Testen señala varios detalles que dan luz sobre este particular. Provenientes de las costas del sur, los polinesios llegaron en sus embarcaciones de doble casco, tanto a vela como a remo (González Testen 2010, Gault Williams 2005). Estos llevaron consigo sus conocimientos y tradiciones de pesca. El uso de las olas para alcanzar diversos lugares donde abundaban los peces y su retorno a la orilla fueron algunas de estás técnicas y costumbres que llevaron estos primeros polinesios. Utilizando varios tipos de embarcaciones como el (pequeña embarcación utilizada por pescadores de tribus preincaicas en Perú), surcaban el mar evadiendo y montando las olas. Varios huacos (cerámicas preincaicas), encontrados en Perú, evidencian esta teoría, pues muestran una persona sobre una tabla o sobre un caballito de totora (Amayo Zevallos 2012).


Foto de huaco tomada de El Surf (Life of Surfer).

Foto de huco tomada de Decubre Perú.

El surfing tenía un lugar central en la vida diaria de los polinesios, ya que todo giraba en torno a las olas. Era tan importante que todas las tareas cotidianas se detenían cuando llegaban las buenas olas. El surfing tenía, incluso, un carácter religioso: el mar y su energía eran respetados y venerados. Cuando había prolongados momentos de calma en el mar, se hacían rituales en los que se rogaba por buenas olas.

Las tablas eran el instrumento que propiciaba ese contacto místico y religioso entre el humano y el mar. La elaboración de la tabla era parte de ese proceso espiritual. Por ejemplo, cuando se cortaba el árbol para hacer la tabla, en su lugar se dejaba una ofrenda de un pez rojo. Antes te cortar el árbol, se rezaba una oración, y toda tabla nueva era encomendada a los dioses por el kahuna (sacerdote, curandero). Las tablas también definían las clases sociales: las olo eran usadas únicamente por los jefes de las tribus y las alaia que eran utilizadas por el resto de la sociedad (Warshaw 2003, Kampion & Brown 2003). El profesor Ariel González testen narra que las olo eran tablas pesadas y de gran tamaño. “Eran fuertes flotadoras y se usaban comúnmente en mares embravecidos…” Por otro lado las alaia eran de tamaño y peso menor, su flotación era menor “pero eran más sensibles y maniobrables” (2010).

No fue hasta el 1778 que el surfing tuvo su contacto con el mundo Occidental, cuando el Capitán James Cook exploró las islas de Hawai. El Capitán Cook quedó fascinado al ver a un isleño surfiando sobre su canoa. Su impresión fue que ese hombre estaba experimentando un gran placer. El teniente James King, quien asume el mando de la expedición de Cook luego de que este muriera en un altercado con los indígenas, narra en su bitácora: “La audacia y maestría con la que hemos visto realizar estas complicadas y arriesgadas maniobras son además asombrosas, difíciles de creer” (citado por González Testen 2010, pág. 18).

González Testen, destaca que existe una diferencia en la referencia a comcepción del origen del surfing en Perú y el origen las isla polinecias descrito por James Cook. El autor señala que cuando se habla de “la referencia peruana es de una actividad netamente utilitaria-productiva y la hawaiana es de naturaleza puramente místico-recreativa (2010). Los misioneros cristianos, que llegaron a Hawai en los comienzos del siglo XIX, consideraron la práctica del surfing como una actividad pecaminosa por estar asociado, según estos, al placer, el desnudo, la sexualidad y la libertad. Ya a mediados del siglo XIX la influencia del cristianismo combinado con una economía más organizada contribuyó a convertir el surfing en una curiosidad cultural.

En 1907, comenzó el resurgir del surfing, luego de que Jack London publicó un reportaje en la revista A Woman’s Home Companion sobre sus experiencias intentando conquistar las olas. Ya en 1915 surgía la figura del mítico Duke Kahanamoku, el cual hacía exhibiciones de surfing alrededor del mundo. Duke, considerado como el padre del surfing moderno, era hawaiano y conocía el surfing. Luego de ser un medallista olímpico por la práctica de la natación, se dedicó a dar a conocer el surfing alrededor del mundo (Warshaw, 2003, More, 2010).

No hay un dato concreto que indique cómo el surfing llegó a Puerto Rico, pero la mayor parte de los expertos en el tema concuerdan que debe haber entrado con los militares estadounidenses. Aunque se desconoce la fecha exacta, se cree que debe haber sido entre los años 1950 y 1960. Ya en 1968 se realizaron, en la Isla, las cuartas competencias mundiales de surfing de la Federación Internacional de Surfing. Estas tuvieron lugar en Rincón y en ellas resultó Fred Hemmings, campeón masculino, y Margo Godfrey, campeona femenina. Aunque en estas competencias ningún puertorriqueño obtuvo ningún premio, hay que reconocer la labor realizada por Candy Chase, quien fue la única de la delegación puertorriqueña que llegó a las finales del 68.

Desde entonces, han sido muchos los puertorriqueños que se han destacado a nivel internacional en este deporte, como: Stephanie Cabrera, Jorge Machuca, Edwin Maurás Modesti, Aniro Irizarry, Juan Ashton, Carlos Cabrera, Natasha Sagardia, Paloma Quintana Valentín, Liza Cabán, Brian Toth y Dylan Graves, entre otros.

Galería de Fotos por Oliver Bencosme


Tropical Surf por Producciones Burracas

Referencias

Amayo Zevallos, Enrique. El caballito de totora Mochica y el origen del Surf. Pacarina del sur. Revista de pensamiento crítico Latinoamericano. enero de 2012. http://pacarinadelsur.com/component/content/article/7/83 (Accesado 1 de marzo de 2012).

Gault Williams, Malcom. Legendary surfers: Volume 1, 2500 B.C to 1910 A.D. United States of America: Cafepress.com, 2005.

González Testen, Ariel. El espiritu de las olas. Uruguay, 2010.

Kampion, Drew, and Bruce Brown. Historia de la cultura del surf. Translated by Mariona Gratacós. Los Angeles: Evergreen, 2003.

More, Michael Scott. Sweetness and blood. New York, New York: Rodale, INC, 2010.

Warshaw, Matt. The encyclopedia of surfing. Orlando, Florida: Harcourt, Inc, 2003.

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