De alguna manera los procesos humanos en el tiempo han quedado fijados en la memoria y en los escritos de la humanidad. Ese registro escrito de lo sucedido en la historia es la historiografía. Pero el concepto se refiere a la metodología usada por los historiadores para estudiar, describir y narrar los procesos humanos.

El método historiográfico es usado por numerosos científicos sociales (no-historiadores) que se insertan en el proceso de tratar de entender los “hechos sociales” desde una perspectiva histórica. La historiografía cuenta con varias estrategias.
Una de ellas es el uso de la historia oral o las historias de vida. En clase exploramos ya las historias de vida.
Pero la que me interesa explorar aquí en el curso es la de el estudio de los documentos escritos. Un documento es un escrito que contiene información. El documento proviene de una fuente de información.
Para ésta técnica hay dos tipos de fuentes de información: Fuentes Primarias y Fuentes Secundarias.
La fuente primaria es aquella que es directa, de las personas que redactaron el documento original: una carta, una legislación, un registro bautismal.
Las fuentes secundarias son aquellas que provienen de un intermediario entre los documentos y el escrito que nos ocupa. Esas personas han procesado los documentos y los han sintetizado. Un estudio de población de un municipio ha tenido que mirar la fuente primaria del censo para describir la población.
Las fuentes secundarias han sido publicadas y hacemos referencia a ellas como tal.
Los documentos primarios son aquellos no publicados, escritos a mano (manuscritos) o mecanografiados que son parte del acerbo de una agencia, una familia, una comunidad, una organización, y que recogen el sentir de los individuos, documentan procesos observados de primera mano por alguien que los observó (fue testigo) o que recogió el sentir y las descripciones hechas por otras personas.
Como sospecharán, hay muchas sutilezas en cada uno que he dejado a un lado, pues me interesa para este curso que los distingan como las he descrito aquí.
No obstante, quiero añadir una aclaración y complicación vital. He planteado que el documento es un escrito. Bueno, resulta que en la historiografía contemporánea se considera como documento a otros medios que llevan información, la cual no está necesariamente escrita, por ejemplo: películas, fotografías, edificios, música o información sonora de diversos tipos.
Técnicamente, uno puede hacer una lectura de una fotografía, explorando los elementos que componen la imagen, su composición, los sujetos u objetos fotografiados, las poses, la manera de presentarse, de presentarlos y el mensaje que evoca la imagen.
Dije también que el documento primario es un escrito no publicado, y sin embargo para algunos estudiosos los artículos periodísticos (que es material publicados) son una fuente primaria ya que son, en ocasiones, productos de observación de primera mano, de un testigo presencial.
Por otro lado, la era digital también trae el asunto de que hay documentos primarios que han sido “publicados” en páginas del Internet y en bancos de documentos, para que los y las estudiosas de estos asuntos los consulten. Usualmente, los documentos están en archivos, que son instituciones preparadas para tener, mantener, organizar, cuidar y hacer accesible a los documentos.
Mire usted el ejemplo de los documentos sobre el periodo de El Nuevo Trato (The New Deal, 1930’s y 1940’s) de la presidencia de F.D. Roosevelt, un periodo crucial para el desarrollo del Puerto Rico manufacturero y urbano.
Pueden visitar a uno de los archivos documentales digitales pulsando en la siguiente dirección:
http://newdeal.feri.org/texts/browse.cfm?MainCatID=354
Una vez ahí puede visitar el archivo digital de Little Mud (El Fanguito) y ver las fotos de ese arrabal santurcino en la década de los 1940’s.
Puede también examinar los documentos y ver lo que más le interesa.
Hay una deposición de un ciudadano, Florentino Irizarry sobre las condiciones de vida de los puertorriqueños en la ciudad de Nueva York.
Hay libros publicados, que son compilaciones de documentos primarios, que están mecanografiados (de fuentes originalmente manuscritas) y disponibles para que el públicos y las y los historiadores puedan tenerlos y leerlos con facilidad.
Para una lectura más específica sobre estos temas puede pulsar en historiografía o fuentes documentales.